¿Se puede vender una vivienda sin cédula de habitabilidad?

¿Se puede vender una vivienda sin cédula de habitabilidad?

Pero… ¿se puede vender una vivienda sin cédula de habitabilidad?

En primer lugar, es imprescindible saber que una cédula de habitabilidad es un documento administrativo que acredita que una vivienda cumple las condiciones mínimas de habitabilidad que prevé la normativa, y que es apta para ser destinada a residencia de personas. 

Las cédulas de segunda ocupación se refieren a viviendas usadas y preexistentes, y disponen de los siguientes datos:

  • Dirección y ubicación de la vivienda.
  • Superficie útil de la vivienda y de las habitaciones.
  • Estancias y espacios que componen la vivienda.
  • El umbral máximo de ocupación.
  • La identificación y titulación de la persona técnica que certifica la habitabilidad de la vivienda.

La cédula de habitabilidad es necesaria para transmitir una vivienda en venta, alquiler o cesión de uso, en primera transmisión o en posteriores (si ésta resulta caducada).

También es necesaria para darse de alta de los servicios de agua, electricidad, gas, telecomunicaciones y otros servicios.

Es importante tener en cuenta que la cédula de habitabilidad no supone la legalización de las construcciones en cuanto a la adecuación del uso de vivienda a la legalidad urbanística.

¿Estás a punto de vender tu vivienda, y descubres que la cédula de habitabilidad está caducada?

A la hora de vender una vivienda existen dos posibilidades: que la vivienda se encuentre en un estado de conservación ruinoso y requiera de una reforma integral; o que el nuevo propietario firme la compraventa ante notario haciéndose él mismo responsable de su trámite a posteriori, y de mutuo acuerdo entre todas las partes.

Si la vivienda presenta un estado de conservación ruinoso, se puede tramitar un Informe de No Habitabilidad (INH) en el que se indican los motivos y las deficiencias a subsanar por parte del comprador de la vivienda, con el fin de que éste se responsabilice de su trámite una vez ejecutada la reforma pertinente.

La renovación de la cédula de habitabilidad no es inmediata al requerir  la visita presencial de un técnico competente, así como de la revisión y trámite por parte de la Administración Pública; por este motivo, es recomendable revisar su estado de vigencia en en el momento previo a la publicación de la venta de la vivienda.

Cabe destacar que para las viviendas anteriores al año 1984, es imprescindible adjuntar el documento de declaración responsable como documento acreditativo de la antigüedad, mediante justificación de escritura o nota simple.

En EMSOS tramitamos las cédulas de habitabilidad en toda Cataluña. Para conocer si está o no caducada, es recomendable llamar al número de teléfono 012 (GENCAT). Una vez solicitado su encargo, nuestro equipo de técnicos realizan la visita en la vivienda para levantar un plano-croquis, determinar el estado de conservación, y justificar la aptitud para la renovación.

La renovación de la cédula de habitabilidad tiene una vigencia de 15 años.

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